Es la semana anterior al Domingo de Resurrección. Espero que hayas estado preparando tu corazón para celebrar este domingo, ya que es verdaderamente la celebración más importante para nosotros como seguidores de Cristo. Y como preparación, me gustaría que nos enfocáramos en una pregunta muy inusual, que es: ¿Qué clase de dios muere?.

Si a ti o a mí se nos hubiera dado la tarea de determinar cómo podrían ser perdonados los pecados de la humanidad, ¿se nos habría ocurrido alguna vez un plan en el que Dios se hace hombre y muere?. Los discípulos ciertamente tuvieron dificultades para escuchar a Jesús cuando decía repetidamente que había venido a morir. Aunque había muchas pistas y profecías del Antiguo Testamento que mostraban que el Mesías venidero moriría, su creencia en ese momento era que Jesús era el Mesías y que había venido a salvarlos de Roma, no de sus pecados.

He estado tratando de ponerme en el lugar de los discípulos mientras lidiaban con la misión de Jesús. Claramente Jesús les dijo: “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28). Les dijo que él era el Buen Pastor, y que el Buen Pastor da su vida por las ovejas. Incluso les dio una indicación de la clase de muerte que tendría cuando dijo: “Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado” (Juan 3:14). Pero simplemente no podían escucharlo, porque ¿qué clase de dios muere?.

Solo el Dios verdadero y eterno habría puesto en marcha este plan. Enviar a su único Hijo, que era igual a Dios el Padre, con el propósito de morir, solo podía provenir de la mente y el corazón de Dios mismo. Piensa entonces en esto: la forma en que Jesús murió no solo fue la manera más dolorosa y horrenda de morir; los judíos creían que cualquier persona crucificada estaba condenada por Dios.

¿No imaginas que, en esos primeros días tras la crucifixión, los discípulos debieron luchar por entender por qué Jesús tuvo que morir y por qué murió en una cruz?. Murió de esa muerte ignominiosa, y todo el tiempo ellos pensaron que él venía de Dios, lo cual, por supuesto, era cierto. Pero, ¿cómo podía venir de Dios y morir en una cruz?