Las palabras amables son como un panal de miel: dulzura para el alma y salud para el cuerpo (Proverbios 16:24).

Si todos adoptáramos el hábito diario de pensar antes de hablar, nuestras palabras serían más amables, y las palabras amables tienen el poder de brindar paz en situaciones estresantes y sanación para nuestro cuerpo, ya que el estrés se reduce con ellas.

Para ayudarnos a evitar hablar sin pensar, ofrecemos una sencilla pulsera con la palabra “piensa”. Espero que al usarla, recuerdes prestar atención a lo que estás a punto de decir y asegurarte de que sea apropiado. Además, usamos un acrónimo de la palabra “Think” que significa  “piensa” en español, para ayudarnos a evaluar nuestras palabras.

La letra “T” tiene la palabra Truth que  significa verdad, asegúrate de que sea verdadero lo que vas a decir. La “h” trae la palara helpful  que significa útil en español, asegúrate de que lo que vayas a decir beneficie a quienes te escuchan. La letra I es la palabra inspiring que en español significa inspirar y nos dice que pronuncies palabras inspiradoras que animen a los demás. Y ahora:

La letra N es de necessary que en español significa necesario: habla solo lo necesario. En otras palabras, no hables demasiado.

El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua. (Proverbios 10:19).

Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado. Porque por tus palabras se te declarará inocente y por tus palabras se te condenará». (Mateo 12:36-37).

Hablar demasiado puede ser un verdadero problema. Nos dicen que las mujeres hablan más que los hombres, y si eso es cierto, las mujeres debemos tener mucho cuidado con lo que decimos. No necesitamos llenar los espacios vacíos con palabras vacías. El silencio puede ser oro, y quienes solemos hablar mucho debemos tomar en serio esta exhortación a decir solo lo necesario.

Creo que todos sabemos que una persona que habla demasiado no es alguien con quien disfrutemos estar. Escuchar a los demás es una habilidad que debemos desarrollar, para así mostrarles respeto escuchándolos en lugar de interrumpir con palabras innecesarias a cualquiera que esté cerca. Antes de hablar, pregúntate: “¿Es necesario?”. ¡Probablemente dirás menos!