Podcast (podcast-spanish): Play in new window | Download (Duration: 3:10 — 7.2MB)
Fran y su amiga Louise se enfrentan a una decisión sobre una capacitación que exige su empresa en relación con las nuevas políticas de protección contra la discriminación de la comunidad LGBTQ+. Tras una larga conversación, Louise cree que deben tomar una postura firme y negarse a asistir a esta capacitación, incluso arriesgando sus trabajos si es necesario, porque hay que poner un límite. Fran cree que eso se percibiría como cruel y anticristiano, y se pregunta si es realmente necesario.
Han decidido posponer cualquier decisión hasta que hayan orado al respecto, juntas e individualmente. Y así, después de un momento de oración este viernes por la noche, vuelven a estar unidas en su amor mutuo y en su deseo de buscar siempre hacer lo correcto, sea popular o no, e incluso si cuesta, como, en este caso, perder sus trabajos.
“Bueno, Louise”, dice Fran, “¿todavía crees que deberías negarte a asistir a esta capacitación?” “Fran, creo que sí, pero también creo que es hora de que busquemos el consejo de un pastor o de alguien que pueda ayudarnos a analizar esto detenidamente”. En esto están de acuerdo, y Fran sugiere a uno de sus pastores, quien tiene una visión muy clara de este tipo de temas. Y así, la decisión se pospone.
Quizás pienses que he tomado la salida fácil en este episodio: dejar este asunto pendiente sin tomar una postura. Pero, sinceramente, creo que en estos tiempos de corrección política, como seguidores de Cristo, nos enfrentaremos cada vez más a este tipo de decisiones, y la verdadera lección de este episodio es no tomar decisiones apresuradas cuando no estén del todo claras, sino orar y buscar consejo. Por otro lado, si nos enfrentamos a situaciones muy claras, que sean claramente correctas o incorrectas, debemos estar preparados para adoptar una postura impopular y costosa.
Y otra lección importante es que, como cristianos, debemos estar siempre dispuestos a escucharnos y orar juntos, incluso cuando discrepamos, o especialmente cuando discrepamos. Jesús dijo que el mundo sabrá que somos sus seguidores si nos amamos unos a otros. Eso siempre debe ser una prioridad.
