Paz aun bajo presión: ¿crees que es posible? Si bien es cierto que demasiada presión hace daño, también es cierto que no puedes escapar de cierta presión si te involucras en algo, sea lo que sea. Por eso necesitamos saber cómo estar en paz aunque tengamos estrés y presión en nuestra rutina diaria.

Pedro nos dice en 1 Pedro 3:10-11 que quien quiera amar la vida y gozar de días felices debe buscar la paz y perseguirla. Tienes que ir tras ella. No llega por sí sola. Llega cuando la persigues.

Una cosa que recomiendo es tomar pausas de paz. Cuando sientas que la presión y el pánico empiezan a cercarte, busca la manera de hacer una breve pausa y orar unos minutos. Vuelve a enfocar tu mente en Jesús. Luego regresa a enfrentar tu situación, y descubrirás una paz que no tiene explicación, esa paz que sobrepasa todo entendimiento, fluyendo a través de ti, aunque la presión siga ahí.

Escribe versículos de la Biblia en tarjetas para ayudarte a mantener la paz, como Isaías 26:3: «Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía». Pon esta tarjeta frente a ti, en tu protector de pantalla o en tu celular, y léela y relée varias veces durante el día. Eso ayudará a mantener tus pensamientos donde deben estar, llevando cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo.

Podrías tararear una buena canción cristiana para volver a enfocar tu mente en la persona que es tu paz, Jesucristo. Puedes hacerlo mientras conversas con la gente, mientras trabajas de lleno en algo, mientras corres en tu trabajo o mientras vas de prisa en tu carro a algún lugar. Justo en medio de toda esa presión, todavía puedes conocer la increíble paz de Dios.

¿Pasas tiempo con Dios temprano en tu día, para comenzarlo en paz? ¿O empiezas la mayoría de tus días en una carrera frenética, levantándote tarde, apurándote a ti mismo o a tu familia? Recuerda esto: tu día se gana o se pierde en las horas de la mañana. Dedica tiempo temprano en tu día a revestirte de paz, y tu paz es una persona, ¿verdad? Ponte a Jesús y sus zapatos de paz. No salgas de casa sin hacerlo. Y toma algunas pausas de paz durante tu día agitado. Esas son buenas sugerencias para mantenerte en paz en medio de la presión.