Podcast (podcast-spanish): Play in new window | Download (Duration: 3:15 — 3.0MB)
Bueno, ¿qué tipo de acción deberías tomar si sientes que has recorrido demasiadas millas adicionales?
Jesús nos enseña en Mateo 5 a hacer un esfuerzo adicional, pero creo que también nos enseña que hay límites. Cuando estamos en una posición en la que la milla extra lleva a muchos otras, y la situación nos lleva a la ira y la amargura, entonces hay que lidiar con esto.
En Efesios 4:26 leemos “No dejes que el sol se ponga mientras todavía estás enojado …” Eso nos enseña a lidiar con nuestra ira y amargura, no a albergarla. Por lo tanto, necesitamos encontrar una manera de expresarlo adecuadamente.
Le pregunté a esta mujer si alguna vez había hablado con su jefe sobre la situación, y no lo hizo. Indudablemente se sentía rara haciendo eso; nadie quiere ser un soplón. Entonces, sin conocer una forma adecuada de abordarlo, simplemente tomó el camino de menor resistencia, siguió haciendo el trabajo y acumulando resentimientos al respecto. Sin embargo, si no encuentra una manera apropiada de expresar esos sentimientos, algún día se sentirá harta y expresará sus resentimientos de manera lamentable.
Siempre he encontrado que cuando tengo un mensaje delicado que dar, necesito darle mucho tiempo y pensar, y, por supuesto, orar. Si te encuentras en este tipo de situación, pídele a Dios sabiduría sobre cómo y cuándo abordar el tema. Luego, escríbelo, palabra por palabra, cámbialo cuidadosamente. Ponte siempre en el lugar de la otra persona y pregúntate cómo te sentirías si alguien te dijera eso. Suaviza los golpes tanto como puedas. Recuerda el proverbio que dice: “La dulzura del habla aumenta la persuasión” (Proverbios 16: 21b) y has que tus palabras sean lo más placenteras posibles
Luego, asegúrate de que el tiempo sea el correcto. No lo des en un día ocupado o cuando tu jefe esté molesto. No lo des cuando tu estés molesto. Asegúrate de poder hablar en voz baja y con calma. Toma algunas notas contigo para ayudarte a recordar. No emitas ultimátums, solo presenta el problema y solicita ayuda.
Hay momentos en que necesitamos decir: “¡es Suficiente!” Si sabes que es hora de que tomes alguna medida, hazlo con cuidado, pídele a Dios sabiduría, pero no permitas que el miedo te impida seguir los pasos apropiados.